Entrándosele, corro y vuelo su vida, su sangre
Enfermo de sida, siento mi carne latiendo
Vuelvo paz la vida, siento mi sangre aun mas fría
la cama y la mesa, el piso, las manos de mi amor
Cada lugarcito nuevo, me puede decir no
Me puede negar, pero siempre afirma
Salgo manta limpia, entro sueño nuevo
Enfermo con sida, sida, sida.
Vuelvo con piadosa calma y ahí estas
Un beso, una promesa, te toco
Un aliento, un anhelo, un nuestro
Un pasillo atrás mío, y la cura escondida.
martes, 20 de octubre de 2009
lunes, 19 de octubre de 2009
mi bien ...
De repente uno se da cuenta que nació y pasa a heredar la bandera del bien, lucha constantemente por el bien, forma parte de ese ejercito, que al parecer son la mayoría, aunque parece que va perdiendo.
Pensamos en el mal y son los otros, esos a quienes disparamos, aunque no se vean, o parecieran que se confunden entre nosotros.
Pero no tenemos bien en claro, cuando queremos preguntarnos ya hemos disparado muchas veces al mal.
Pero sin irnos del bien, en medio de toda esa lucha, inconsciente, consiente, familiar, académica, barrial, etc. etc. uno hace cositas, como comprar un chupetín o estudiar ingeniería y en determinado momento hacemos algo que no nos hace dignos de nuestra herencia, desde tirarse en el área y festejar el gol de un penal injusto, dar mal un vuelto, o copiarse en un final. En esos momentos nuestro cuerpo parece cristalizarse como el acetato de sodio. Experimentamos esa sensación, esa fuerza (y que la mida Newton) que nos hace sentir que hemos traicionado, una fuerza que nos vuelve a nuestro bando, quizá en esa fuerza encontremos el bien, en esa gravedad misteriosa de nuestra mente quizá este el bien.
Pensamos en el mal y son los otros, esos a quienes disparamos, aunque no se vean, o parecieran que se confunden entre nosotros.
Pero no tenemos bien en claro, cuando queremos preguntarnos ya hemos disparado muchas veces al mal.
Pero sin irnos del bien, en medio de toda esa lucha, inconsciente, consiente, familiar, académica, barrial, etc. etc. uno hace cositas, como comprar un chupetín o estudiar ingeniería y en determinado momento hacemos algo que no nos hace dignos de nuestra herencia, desde tirarse en el área y festejar el gol de un penal injusto, dar mal un vuelto, o copiarse en un final. En esos momentos nuestro cuerpo parece cristalizarse como el acetato de sodio. Experimentamos esa sensación, esa fuerza (y que la mida Newton) que nos hace sentir que hemos traicionado, una fuerza que nos vuelve a nuestro bando, quizá en esa fuerza encontremos el bien, en esa gravedad misteriosa de nuestra mente quizá este el bien.
por que el blog ?
La idea de poder comunicarse es, desde los comienzos del mundo, la forma más importante y trascendente de propagarnos. En mi caso particular y hablando con compañeros, me di cuenta de que hay un germen que esta modificando la forma de ver no solo el rol docente, sino también el rol ciudadano.
Desearía con este espacio dar lugar a propuestas, ideas nuevas, si bien en muchos lugares esta pasando, en la Matanza están recién comenzando.
Poder rebalsar el vaso que esta impuesto, romper con la linealidad de lo que se supone primordial, incrustar transversalmente una espina de “otra realidad” en la pierna del monstruo que nos lleva todos los días al mismo lugar, donde se discute lo mismo, podría ser un poco el objetivo de lo que se quiere hacer, o al menos una partecita, un pedacito… un bizcochito…
Creo que el éxito nuestro, no esta en la cantidad de visitas o si tiene un linda fachada, sino que el éxito esta desde que nos juntamos y pensamos en él, es otro “jab de izquierda” a ese monstruo…
Es muy estrecha la línea entre estar yendo para donde uno, y seguir con la inercia de la bestia, pero creo que es posible darse cuenta, alimentando la sensibilidad como si fuese un Springer Inglés en cual debemos confiar a pesar de que parezca no tener tiempo, ni moda.
Que este espacio exista, es poder ser consecuente con lo que creemos y decir en forma de amistad y de unión que no todo esta perdido…
“Sólo por amor a los desesperados conservamos aún la esperanza.”
(Walter Benjamín)
Desearía con este espacio dar lugar a propuestas, ideas nuevas, si bien en muchos lugares esta pasando, en la Matanza están recién comenzando.
Poder rebalsar el vaso que esta impuesto, romper con la linealidad de lo que se supone primordial, incrustar transversalmente una espina de “otra realidad” en la pierna del monstruo que nos lleva todos los días al mismo lugar, donde se discute lo mismo, podría ser un poco el objetivo de lo que se quiere hacer, o al menos una partecita, un pedacito… un bizcochito…
Creo que el éxito nuestro, no esta en la cantidad de visitas o si tiene un linda fachada, sino que el éxito esta desde que nos juntamos y pensamos en él, es otro “jab de izquierda” a ese monstruo…
Es muy estrecha la línea entre estar yendo para donde uno, y seguir con la inercia de la bestia, pero creo que es posible darse cuenta, alimentando la sensibilidad como si fuese un Springer Inglés en cual debemos confiar a pesar de que parezca no tener tiempo, ni moda.
Que este espacio exista, es poder ser consecuente con lo que creemos y decir en forma de amistad y de unión que no todo esta perdido…
“Sólo por amor a los desesperados conservamos aún la esperanza.”
(Walter Benjamín)
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