De repente uno se da cuenta que nació y pasa a heredar la bandera del bien, lucha constantemente por el bien, forma parte de ese ejercito, que al parecer son la mayoría, aunque parece que va perdiendo.
Pensamos en el mal y son los otros, esos a quienes disparamos, aunque no se vean, o parecieran que se confunden entre nosotros.
Pero no tenemos bien en claro, cuando queremos preguntarnos ya hemos disparado muchas veces al mal.
Pero sin irnos del bien, en medio de toda esa lucha, inconsciente, consiente, familiar, académica, barrial, etc. etc. uno hace cositas, como comprar un chupetín o estudiar ingeniería y en determinado momento hacemos algo que no nos hace dignos de nuestra herencia, desde tirarse en el área y festejar el gol de un penal injusto, dar mal un vuelto, o copiarse en un final. En esos momentos nuestro cuerpo parece cristalizarse como el acetato de sodio. Experimentamos esa sensación, esa fuerza (y que la mida Newton) que nos hace sentir que hemos traicionado, una fuerza que nos vuelve a nuestro bando, quizá en esa fuerza encontremos el bien, en esa gravedad misteriosa de nuestra mente quizá este el bien.
Pensamos en el mal y son los otros, esos a quienes disparamos, aunque no se vean, o parecieran que se confunden entre nosotros.
Pero no tenemos bien en claro, cuando queremos preguntarnos ya hemos disparado muchas veces al mal.
Pero sin irnos del bien, en medio de toda esa lucha, inconsciente, consiente, familiar, académica, barrial, etc. etc. uno hace cositas, como comprar un chupetín o estudiar ingeniería y en determinado momento hacemos algo que no nos hace dignos de nuestra herencia, desde tirarse en el área y festejar el gol de un penal injusto, dar mal un vuelto, o copiarse en un final. En esos momentos nuestro cuerpo parece cristalizarse como el acetato de sodio. Experimentamos esa sensación, esa fuerza (y que la mida Newton) que nos hace sentir que hemos traicionado, una fuerza que nos vuelve a nuestro bando, quizá en esa fuerza encontremos el bien, en esa gravedad misteriosa de nuestra mente quizá este el bien.

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